Los Dos Testigos

De los que afirman que Yeshúa es el Padre, hasta ahora ninguno ha dado una explicación coherente acerca del asunto de los “Dos Testigos”. ¿Cómo explicar que Yeshúa es YHWH sin caer en la contradicción de la Ley de los “Dos Testigos” citado por nuestro Divino Señor Yeshúa Mesías, el Hijo de Dios?

A fin de demostrar que su testimonio era válido y legítimo, Yeshúa Mesías acudió a la Ley de los “Dos Testigos” que enseña la Toráh, y dice: Para que el testimonio de alguien sea verdadero debe estar corroborado y secundado por otra persona. Y así garantizar un mínimo de DOS testigos o DOS testimonios diciendo lo mismo. Veamos lo que nos enseña el Evangelio de Juan 8:

Yeshúa les habló nuevamente diciendo: Yo Soy la Luz del mundo. El que me sigue no andará en oscuridad, sino que tendrá la Luz de la vida. Entonces, le dijeron los fariseos: Sólo Tú estás dando testimonio acerca de ti mismo; por tanto, tu testimonio no es verdadero. Respondió Yeshúa y les dijo: Aunque sólo Yo dé testimonio acerca de Mí mismo, mi testimonio sería verdadero, porque sé de dónde vengo y a dónde voy; pero ustedes no saben de dónde vengo y a dónde voy. Ustedes juzgan según la carne; en cambio Yo no juzgo a nadie así. Y cuando Yo juzgo, mi juicio es verdadero; porque no Soy sólo Yo, sino Yo y el Padre que me envió. Y ustedes mismos tienen escrito en la Toráh: «El testimonio de dos hombres es verdadero». Y Yo doy testimonio de Mí mismo, y también el Padre que me envió da testimonio de Mí. Entonces le dijeron: ¿Dónde está tu padre? Yeshúa respondió: Como ustedes no saben quién Soy Yo, tampoco quién es mi Padre. Si ustedes hubieran sabido quién soy Yo, también sabrían quién es mi Padre.

Juan 8:12-19

Vemos que, en su defensa, Yeshúa acudió a la Ley de los “Dos Testigos”. En este caso Yeshúa es uno de los testigos y el otro testigo el Padre Eterno YHWH. Esta defensa no tendría sentido si Yeshúa es el mismo Padre, pues ya no serían DOS testigos sino un solo testigo invalidando la Ley de los “Dos Testigos”. Veamos otro texto en Juan 5:

No puedo Yo hacer nada por Mí mismo. Conforme a lo que se me dice, así decido; y mi decisión es justa, porque no busco mi voluntad, sino la voluntad de Aquel que me envió, es decir, la del Padre. Si solo Yo doy testimonio acerca de Mí mismo, entonces mi testimonio no es verdadero. Pero, como hay Otro que está dando testimonio de Mí, por tanto sé que el testimonio que se da acerca de Mí es verdadero. Ustedes han enviado mensajeros a Yojanán, y él ha testificado la verdad, sin embargo, Yo no acepto ese testimonio porque viene de parte de un hombre. Pero esto que les digo, lo hago para que ustedes sean salvos: Él [Yojanán] era la antorcha que ardía y alumbraba, y ustedes quisieron regocijarse por un tiempo en su luz. Sin embargo, el testimonio que Yo tengo es superior al de Yojanán, porque las obras que el Padre me dio para que realice, las obras mismas que hago dan testimonio de Mí, y de que el Padre me ha enviado. El Padre que me envió, Él ha dado testimonio acerca de Mí. Ustedes nunca han oído su voz, ni han visto su aspecto, ni tienen su Palabra permaneciendo en ustedes, porque a quien Él envió, a Éste ustedes no le creen.

Juan 5:30-38

Qué lástima que hay muchos que no le creen al Mesías lo que Él enseñó, que Él era el Hijo, no el Padre.