¿Qué significa que nosotros somos la Sal de la tierra?

En el Evangelio de Mateo encontramos las palabras de nuestro Mashíaj Yeshúa:

Ustedes son la sal de la tierra. Pero si la sal pierde su consistencia, ¿con qué será salada? Para nada queda sirviendo, entonces será arrojada fuera y pisoteada por los hombres.

Mateo 5:13

Para los hebreos de aquel tiempo, la sal tenía una gran importancia ya que con ella se preservaban los alimentos para evitar que se dañaran prematuramente. Pero, más allá de uso doméstico, su importancia radicaba en lo que la misma Toráh nos enseña.

Salarás con sal toda ofrenda que presentes, y nunca dejarás que la sal del Pacto de tu Dios falte en tu ofrenda. Toda ofrenda tuya la presentarás con sal.

Levítico 2:13

Todas las ofrendas debían ir saladas, y a aquello se le conocía como “Sal del Pacto”.

Todas las ofrendas elevadas de las cosas santas que los hijos de Yisrael presenten a YHWH, te las doy a ti, a tus hijos y a tus hijas contigo, por Estatuto eterno. Es Pacto de sal, eterno delante de YHWH, para ti y para tu simiente contigo.

Números 18:19

Así que, la sal siempre estaba presente en los sacrificios, mostrando con esto la importancia que esta sustancia tenía para el pueblo. Incluso había trascendido hacia la realeza y llegó a verse, por tanto, como una sustancia real.

¿Acaso no saben que YHWH, el Elohím de Yisrael, dio a Dawid el reino sobre Yisrael eternamente, a él y a sus hijos por Pacto de sal?

2 Crónicas 13:5

Así que, para el hebreo del tiempo de Yeshúa la sal representaba a los sacrificios del altar y al reino de Dawid, dos condiciones muy poderosas.

Por tanto, Yeshúa Mashíaj era aquel Cordero que iba a ser sacrificado, pero también representaba la esperanza de la restauración del Reino de Dawid, Yeshúa es el Gran Rey.

Y al decir que nosotros éramos la sal de la tierra, nos estaba recordando nuestra condición de ser un Reino, un Reino de Sacerdotes que reinaremos con Él.

Y de Yeshúa Mashíaj, el Testigo Fiel, el Preeminente de entre los muertos y el Principado de los reyes de la tierra. Al que nos ama y nos libró de nuestros pecados con su sangre, y nos ha constituido en un reino de sacerdotes para su Elohím y Padre, el cual es digno de la gloria y la soberanía por los siglos. Amén.

Apocalipsis 1:5-6

Y cantan un cántico nuevo, diciendo: Digno eres de tomar el rollo, y de abrir sus sellos, porque Tú fuiste inmolado, y con tu sangre redimiste para Elohím, de toda tribu, lengua, pueblo y nación. Y has hecho de ellos un Reino de Sacerdotes para nuestro Dios, y reinarán sobre la tierra.

Apocalipsis 5:9-10

Así que, no nos podemos olvidar de quiénes somos y de nuestra dignidad a la que hemos sido llamados, porque si la perdemos, ¿cómo podremos recuperarla?