Fiesta de Sucot (Tabernáculos)

Sucot4

La palabra plural hebrea “Sucôt” “סֻּכֹּות”, viene de la singular “sucâh” “סֻכָּה”, que significa: “choza, cabaña, enramada, morada, tabernáculo, tienda”. Para este año 2014 la Fiesta de Sucôt empieza el 8 de octubre al caer el Sol.

La Biblia enseña: “Y habló YAHWEH a Moisés, diciendo: Habla a los hijos de Israel, y diles: El día quince del mes séptimo [Tishrei] es fiesta de HaSucôt [las Enramadas] para YAHWEH durante siete días. El primer día habrá santa convocación. No harán ningún trabajo de servidumbre. Siete días presentarán ofrendas encendidas ante YAHWEH. En el octavo día tendrán santa convocación, y presentarán ofrenda encendida a YAHWEH. [Día] del Gobierno será, ningún trabajo de servidumbre harán. […] Ciertamente el día quince de este mes séptimo, cuando hayan recogido el fruto de la tierra, celebrarán una fiesta a YAHWEH durante siete días. El primer día será Shabbatôn [Gran Cesación o Reposo], y el octavo día también será Shabbatôn. Desde el primer día tomarán fruto de árbol selecto, ramas de palmeras, ramas de árboles frondosos y sauces del arroyo, y durante siete días se regocijarán en presencia de YAHWEH su Dios. Celebrarán esta fiesta a YAHWEH anualmente durante siete días. En el mes séptimo celebrarán. Estatuto perpetuo será por sus generaciones. En Sucot morarán durante siete días. Todo natural de Israel morará en Sucôt, para que sus generaciones venideras sepan que en Sucôt, Yo hice morar a los hijos de Israel cuando los saqué de la tierra de Egipto. Yo soy YAHWEH su Dios.” (Levítico 23:33-36, 39-43).

En el texto bíblico anterior hemos traducido como “gobierno” la palabra hebrea “atsarâh” “עֲצָרָה”, que significa: asamblea, especialmente en un festival o fiesta:- asamblea (solemne), fiesta, congregación, solemnidad”. Pues hemos tenido en cuenta su raíz que es “atsâr” “עָצַר” y que significa: “encerrar, cercar, contener, mantener, gobernar, retener, congregar o hacer asamblea con la idea de dar reconocimiento a alguien”.

Así Sucôt, la última de las fiestas del Eterno Dios, se constituye en Interpretación Profética en el reconocimiento del Señorío y el Gobierno del Mesías sobre nuestras vidas y su pueblo santo. Y en Interpretación Escatológica será el reconocimiento del Señorío y el Gobierno del Mesías por parte de las naciones incluyendo a Israel.

Como ya lo vimos se celebraba en el día 15 del mes de Thisrei. Para Israel tenía como objeto central conmemorar el peregrinaje del pueblo por el desierto, recordando así que habían sido peregrinos y extranjeros en el desierto por lo cual habitaron en tiendas improvisadas o enramadas, y que YAHWEH era quien los había sustentado y guiado milagrosamente. Sucot era el recordatorio que aunque tuvieron que pasar por el desierto éste no era el lugar definitivo de su morada, sino que era provisional.

Cuando los israelitas entraron a la tierra prometida construían enramadas y moraban en ellas durante los siete días de la fiesta. El primer día, los israelitas llevaban ramas de palmeras y de otros árboles frondosos en la mano regocijándose en el Señor. El motivo era recordar que Dios les había ayudado, les había dado gracia para soportar los sinsabores y pruebas del peregrinaje y les había traído a aquella tierra que fluía leche y miel. En el último día de la fiesta, acostumbraban a celebrar la provisión sobrenatural de agua en el desierto (Conf. Juan 7:37-39).

Esta fiesta en Interpretación Profética también nos enseña que el deber del creyente es regocijarse en el Señor acordándonos siempre que es la bondad de Dios la que nos ayuda en nuestro peregrinaje por este desierto (esta vida). Algún día los peregrinos estarán en el cielo, “vestidos de ropas blancas, y con ramas de palmas en las manos”, regocijándose en la salvación de su Dios y del Cordero (Apocalipsis 7:9-10), pues no se nos puede olvidar que somos peregrinos y extranjeros y que nuestra ciudadanía está en el cielo (1Pedro 2:11; Filipenses 3:20). El creyente está pasando por el camino del desierto, que lo llevará hacia la tierra prometida (El reino de los Cielos) que es la promesa. Los sinsabores del peregrinaje ya serán una cosa pasada y las victorias serán motivo de gozo inefable.

En el libro de Zacarías 14 se nos muestra que después del regreso del Señor a la tierra, las naciones subirán a celebrarle de año en año la fiesta de Sucôt,  y reconocerle así Su Gobierno.

La Fiesta de Sucôt, a su vez era conocida también como “Fiesta de la Recolección” en hebreo “Jag HaAsîf” “הָאָסִף חַג” pues con ella culminaban todos los trabajos agrícolas del año. Todo dueño de tierra que cosechara cualquiera de las siete especies más destacadas en Israel – trigo, cebada, uva, higo, granada, aceituna y dátil – debía llevar las primicias de sus productos ante los sacerdotes. Las primicias eran llevadas desde Shavuôt hasta Sucôt.

También observarás la fiesta de la Cosecha de las Primicias [Shavuôt] de tus labores, de aquello que hubieres sembrado en el campo. Y la fiesta de la Recolección final del año [Sucôt], cuando hayas cosechado el producto de tus labores del campo.” (Éxodo 23:16).

En Interpretación Profética, Sucôt es la fiesta por medio de la cual se reveló el misterio que había estado oculto desde la eternidad. Por lo tanto, como creyentes en Yeshûa, esta fiesta tiene su importancia en el hecho de que Él se hizo carne para habitar entre nosotros.

“Y el Verbo se hizo carne, y habitó en tabernáculo entre nosotros, y contemplamos su gloria, la gloria de ser el Unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad.” (Juan 1:14).

“Indiscutiblemente, grande es el misterio de la piedad, el cual se manifestó en carne, justificado en el Espíritu, visto por los ángeles, predicado a los gentiles, creído en el mundo y recibido arriba en gloria.” (1Timoteo 3:16).

Hemos usado la expresión “habitó en tabernáculo” porque la traducimos de la palabra griega “skenôo” “σκηνόω”, que significa: acampar, ocupar, específicamente residir como Dios lo hizo en el tabernáculo de la antigüedad, extender su tabernáculo, habitar, morar”.

En Sucôt celebramos entonces la bendición que Yeshûa, el Hijo de Dios, se haya hecho hombre desprendiéndose a sí mismo de su gloria para darnos su Salvación habitando en una sucâh de carne para asemejarse a nosotros en nuestras debilidades (Filipenses 2:5-11).

Porque no tenemos un Sumo Sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo estando a nuestra semejanza, pero sin pecado.” (Hebreos 4:15).

Pero, en honor a la verdad es necesario aclarar que la palabra griega que se usa en los Evangelios para hacer referencia a la expresión hebrea “Sucôt” y a toda la idea que ella demarca es “skenopeguîa” “σκηνοπηγία”, que significa: Fiesta de los Tabernáculos (llamada así por la costumbre de fabricar chozas como viviendas temporales):- Enramadas.”

Esto lo aclaramos porque hay enseñanzas que afirman que Yeshûa cuando nació, lo hizo en una “sucâh” y no en un “pesebre”, pero los Evangelios usan la palabra griega “fâtne” “φάτνη”, que viene de “patêomai” “πατέομαι”, que significa: “comer en abrevadero, comedero (para forraje), pesebre.”

Por eso, en la transfiguración del Mesías cuando Pedro dijo: “…. bueno es quedarnos aquí y hacer tres enramadas…”, la palabra griega para enramada es “skenê” “σκηνή”, que significa: “tienda o choza de tela (literalmente o figurativamente):- tabernáculo, tienda, enramada, morada”.

En Interpretación Escatológica Sucôt representa ese momento glorioso cuando el reino del Mesías venga sobre este mundo en su Retorno.

El cetro no se apartará de Judá, ni la vara de gobernante de entre sus pies, hasta que venga Silôh, y a él sea dada la obediencia de los pueblos.” (Génesis 49:10).

El séptimo ángel tocó la trompeta, y hubo grandes voces en el cielo, que decían: ¡El reino de nuestro Señor y de su Mesías ha venido a ser sobre este mundo; y reinará por los siglos de los siglos!” (Apocalipsis 11:15; Comparar con Mateo 6:10).

Cumpliéndose así lo que estaba profetizado: ¡Pueblos todos den palmas! ¡Aplaudan y den Teruâh a Dios con voz de júbilo! Porque YAHWEH el Altísimo Temible, es el Gran Rey de toda la tierra. Él someterá los pueblos a nosotros, las naciones bajo nuestros pies, pues Él elegirá nuestra heredad, la hermosura de Jacob, al cual amó. Dios ascendió en medio de Teruâh, YAHWEH al son del Shofâr. ¡Canten a Dios, canten! ¡Canten a nuestro Rey, canten! Porque Dios es el Rey de toda la tierra, ¡Canten con entendimiento! ¡Reinó Dios sobre las naciones! ¡Se sentó Dios en su santo trono! Los gobernantes de los pueblos se reúnen ante el Dios de Abraham, porque de Dios son los poderosos de la tierra. ¡Él es muy engrandecido!” (Salmo 47:1-9).

La expresión “se reúnen” la traducimos de la palabra hebrea “asâf” “אָסַף”, que significa, “reunir con un propósito, acoger, amontonar, apoderarse, arrebatar, congregar, cortar, cosechar, recolectar, encerrar, juntar, recoger, tomar, atraer, vendimiar”. Asâf es la raíz de la palabra “asif” “recolección”.

Todo el tema de Sucôt en perspectiva de cumplimiento escatológico gira entorno a ese gran momento de esperanza que debemos anhelar y amar cuando el Mesías sea el Gran Rey de la Tierra.

Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no sólo a mí, sino también a todos los que aman su venida.” (2 Timoteo 4:8).

“Miren qué clase de amor nos ha dado el Padre al ser llamados hijos de Dios, porque eso es lo que somos. Y la causa por la cual el mundo no nos conoce, es porque no lo conoció a Él. Amados, aunque ahora somos hijos de Dios, aún no se ha manifestado lo que hemos de ser, pero sabemos que cuando Él se manifieste, seremos semejantes a Él, porque lo veremos tal como Él es. Y todo el que tiene esta esperanza en Él, se purifica a sí mismo, como Él es puro.” (1Juan 3:1-3).

“Y que ustedes, que han sido atribulados, tengan reposo junto a nosotros, cuando se manifieste el Señor Yeshûa desde el cielo con sus poderosos ángeles, en llama de fuego, para dar retribución a los que no conocen a Dios, ni obedecen al Evangelio de nuestro Señor Yeshûa; los cuales pagarán la pena de eterna perdición, al ser excluidos de la presencia del Señor, y de su glorioso poder. Cuando venga para ser glorificado por sus santos, y ser admirado en aquel día entre todos los que creyeron. Y ustedes estarán entre ellos, por cuanto ustedes creyeron al testimonio que les dimos.” (2Tesalonisenses 1:7-10).

El apóstol Santiago nos insta a que como lo hace el labrador estemos atentos a los tiempos, para estar persuadidos del retorno de nuestro Señor.

Por tanto, hermanos, tengan paciencia hasta la venida del Señor. Miren cómo el labrador espera el precioso fruto de la tierra, aguardando con paciencia hasta que recibe la lluvia temprana y la tardía.” (Santiago 5:7).

El profeta Oseas nos habla de esto mismo y de ahí se deriva esa gloriosa profecía en la cual esperamos.

¡Esforcémonos por conocer a YAHWEH! Así como el amanecer tiene dispuesta su salida, Él vendrá a nosotros como la lluvia a la tierra en primavera y otoño.” (Oseas 6:3).

Las lluvias descendían para preparar la tierra para la recolección de los primeros frutos y de la cosecha en general. La lluvia tardía, estaba en conexión con la primavera, la cual venía para preparar los campos a fin de ser cosechados; las fiestas de Pêsaj y Shavuôt son conocidas como las fiestas de la primavera. La lluvia temprana, estaba en conexión con el otoño y venía para preparar los campos para la recolección final y definitiva del año agrícola, ésta está en conexión con Sucôt.

La lluvia primaveral o tardía ya vino a preparar la tierra y regarla y sucedió cuando Yeshûa se hizo hombre y después de haber ascendido al Cielo, en aquel grandioso día en el que fue dada la promesa del Padre: -el Espíritu Santo-. Pero, estamos ad portas de las lluvias de otoño o tempranas que tienen que ver con el regreso de nuestro Mesías.

En su regreso tendremos la dicha de habitar en su Sucâh

“Porque Él me esconderá en su Sucâh [Tabernáculo] en el día del mal, me ocultará en lo reservado de su morada. Me pondrá en alto sobre una roca.” (Salmo 27:5)

Conclusión. La alegría y el gozo que debía sentir Israel al celebrar las fiestas y los tiempos del Eterno Dios eran la constante de estas celebraciones. Ellas invitaban al pueblo a vivir continuamente en el gozo que producían estos momentos, pues le recordaba a Israel que había sido esclavo pero ahora disfrutaba de la libertad que YAHWEH le había dado.

Y te regocijarás en tus fiestas, tú y tu hijo y tu hija, tu siervo y tu sierva, el levita, el extranjero, el huérfano y la viuda que estén dentro de tus puertas.” (Deuteronomio 16:14).

Asimismo para nosotros como congregación de Yeshûa, estos tiempos deben ser vistos como cumplimientos de Él y los cuales debemos guardar, no porque se traten de días santos, sino como una constante preparación para la redención final. Son tiempos de gozo en el Señor, es decir de nuestra continua entrega a Él, en todo tiempo, pues nuestro tiempo es de Él, ya que nos redimió de nuestra esclavitud: -el pecado-.

“¡Regocíjense en el Señor siempre! Otra vez les digo: ¡Regocíjense!” (Filipenses 4:4).

Te invito a disfrutar de esta hermosa alabanza.

Por  Carlos Rabat

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