La Biblia habla de un hombre llamado Yiftaj (Jefté) descrito como el hijo de una prostituta.
Jueces 11:1 “Yiftaj el guiladita era poderoso y valiente, el hijo de una prostituta. El padre de Yiftaj era Guilad”
El nombre “Yiftaj” significa “el que abrirá” o “el que se abrirá”. De hecho, “Yiftaj” “יִפְתָּח” viene de la raíz “pataj” “פתח” “abrir”, y de esa misma raíz viene la palabra “hitpatejut” “הִתְפַּתְּחוּת” que es la forma de decir “evolución”, y también la palabra “pitúaj” “פִּיתּוּחַ” que significa “desarrollo”. Además, “liftoaj” “לִפְתּוֹחַ” que significa “abrirse”, “desbloquear” e incluso “encender” una luz.
Así que, “Yiftaj” un nombre en tiempo futuro, se debe entender como el que se proyecta o evoluciona. Es decir, que está dispuesto a pasar por el proceso, lo cual le permitirá tener un correcto desarrollo. No se da por vencido, sino que está dispuesto a llegar a la meta a pesar de su pasado.
La Biblia, en ocasiones, no tiene problemas en describir una situación de manera demasiado gráfica. En otras ocasiones se refiere a una persona de forma incómoda, sin percatarse si los lectores pudieran sonrojarse o no. Tal es el caso de este relato… ¡Bonita manera de referirse a un héroe local! Como el hijo de una prostituta. Siendo un bastardo, hijo de una prostituta, sus medios hermanos lo rechazaron y expulsaron.
Jueces 11:2 “Pero Guilad tenía también hijos de su esposa, y cuando los hijos de su esposa crecieron, expulsaron a Yiftaj. Le dijeron: Tú no vas a tener parte en la propiedad de nuestro padre, porque eres hijo de una extraña”
Sin embargo, antes de ese suceso y de ser llamado hijo de prostituta, dice que Yiftaj era: “Poderoso” y “Valiente”. Esto lo llevó de ser una persona despreciada a ser la cabeza y líder de su clan.
Jueces 11:8 “Entonces los ancianos de Guilad le dijeron a Yiftaj: Por esto precisamente venimos ahora a ti, para que camines con nosotros y luches contra los hijos de Amón y seas nuestra cabeza y la de todos los habitantes de Guilad”
Así, el hijo de la prostituta, el marginado, se convirtió en la cabeza y el juez de su pueblo.
Jueces 12:7 “Yiftaj juzgó a Yisrael por seis años. Entonces murió Yiftaj el guiladita y lo enterraron en una de las ciudades de Guilad”
SIETE LECCIONES APRENDEMOS DE YIFTAJ:
– No es como inicias, sino como terminas.
– A Dios poco le importa tu pasado, se concentra en tu futuro.
– No importa la vergüenza que lleves, en Dios serás un hijo de honra.
– El Señor escoge lo vil del mundo, para llevar a cabo Su Voluntad.
– Serás instrumento en las Manos del Señor ante los poderosos.
– Son mejores los títulos que Dios te da, que los títulos del mundo.
– Esfuerzo y valentía, son características de las personas bendecidas por el Creador.
Así que, no te avergüences por el pasado que traes, permite que el Señor te lleve en Su Proceso hasta lograr un completo desarrollo de Su Voluntad en ti.
Tal como dijo nuestro Mashíaj Yeshúa:
Mateo 24:13 “El que persevere hasta el final, ése será salvo”


