La Biblia enseña que sobre Israel se desató un juicio de Dios que dejó un saldo de 24.000 muertos. Los culpables de esta matanza fueron un hombre y una mujer. Veamos lo que dice el libro de Números:
Números 25:14-15 “14 Y el nombre del yisraelita muerto, que fue muerto con la midyanita, era Zimrí hijo Salú, jefe de una casa paterna shimonita.
15 Y el nombre de la midyanita muerta era Kozbí, hija de Tsur, jefe de los clanes, de una casa paterna en Midyán.”
El Nombre del yisraelita era “Zimrí” “זִמְרִי”, que en hebreo viene de la raíz “zamar” “זָמַר” que significa “entonar alabanza”. El nombre de la midyanita era “Kozbí” “כָּזְבִּי”, que en hebreo viene de la raíz “kazav” “כָּזַב” significa “falso o engañoso”.
Este hombre se unió a esta mujer, por tanto, fueron “uno” en hebreo “ejad”, tal como enseña la Biblia, y la unión de éstos dos develó la condición espiritual no solo de la pareja, sino del pueblo en general: Falsa Alabanza.
Unirse en yugo desigual, por fuera de la voluntad del Dios Eterno, siempre desequilibrará la balanza y acarreará el mal. Una de las principales formas de alabanza es la elección correcta de la pareja con quien vamos a estar unidos toda nuestra vida.


