Muchas personas preguntan ¿por qué Dios le dijo al profeta Moshéh que hiciera una serpiente de cobre? El relato Bíblico está en el libro de Números 21:4-9:
Números 21:4-9 “4 Salieron del Monte Hor por el camino del Mar de Cañas para rodear la tierra de Edom. Pero al pueblo se le impacientó el alma en el camino. 5 Y el pueblo habló contra Dios [Elohím] y contra Moshéh: ¿Por qué nos hiciste salir de Mitsráyim para morir en el desierto? No hay pan ni agua, y nuestra alma ha llegado a fastidiarse con esta comida insignificante. 6 Entonces YHWH envió serpientes ardientes contra el pueblo. Y por las mordeduras de éstas, muchos del pueblo de Yisrael murieron. 7 Y el pueblo vino a Moshéh y le dijo: Nosotros pecamos al hablar contra YHWH y contra ti. ¡Intercede por nosotros ante YHWH para que quite de sobre nosotros esas serpientes! Y Moshéh intercedió por el pueblo.
8 Entonces YHWH le dijo a Moshéh: Hazte una [serpiente] ardiente y ponla en un asta de bandera. Y sucederá que cualquiera que sea mordido y la mira, vivirá. 9 Y Moshéh hizo una serpiente de cobre y la montó en un asta de bandera; y sucedía que cuando alguna serpiente mordía a alguno y éste observaba atentamente a la serpiente de cobre, vivía”
Lo primero que debemos entender es el significado de la serpiente en el mundo antiguo. Los hebreos habían estado habitando en medio de Egipto (en hebreo Mitsráyim) y sin lugar a duda sabían que los egipcios tenían múltiples dioses y eran adoradores de la serpiente a quien se le atribuía tener el poder de sanar y de resucitar muertos. Según Bernard Simonay en su libro “El Templo de Horus”, esta deidad surge como recuerdo y veneración al sabio egipcio Imhotep, quien vivió hacia el 2.700 A.C.
Este pensamiento mitológico respecto a la serpiente permeó también a los griegos, quienes tenían una deidad llamada Asclepio, el dios de la medicina y la curación. Sus atributos curativos se representaban con una serpiente enrollada en un bastón y que, según los antiguos, vivía tanto sobre la tierra como en su interior y tenía por eso, no solo el poder curativo, sino el poder de traer los muertos a la vida. La mitología cuenta que Asclepio, en su afán de sanación, iba resucitando a la gente difunta que veía, por ejemplo, a Hipólito, hijo de Teseo, a quien revivió con una hierba milagrosa que le llevó la serpiente. Según la leyenda mitológica, incluso Hades, el dios del inframundo se molestó por la reducción de los que eran enviados a su reino por lo que se quejó ante Zeus por el uso que Asclepio hacía de la serpiente, por lo que Zeus decidió anular la capacidad de la resurrección de la serpiente y solo le permitió sanar enfermedades.
En la mitología romana existía el mismo personaje divino a quien llamaban Esculapio con los mismos atributos curativos y de resurrección. Por eso, en la actualidad, el símbolo de la medicina es una serpiente enrollada en una asta, al cual se le llama Báculo o Vara de Asclepio o Esculapio.
Podemos ver que culturalmente, en la antigüedad, la gente tenía la creencia que la serpiente era un animal que tenía poderes curativos y de resurrección, algo que los hebreos, por lo menos, habían aprendido en Egipto, por eso no les iba a ser difícil asimilar lo que Moshéh estaba haciendo; pero detrás de esto había un poderoso mensaje profético que se estaba transmitiendo acerca del Mesías.
Tomando como referencia esa creencia que tenían los antiguos sobre la serpiente, es que simbólicamente ésta pasaría a representar al Mesías que, al haber sido puesto en un madero, todo el que le observe solo a Él, puede ser sanado de su pecado y tener la resurrección de entre los muertos.
El versículo 9 de Números 21 es muy diciente:
Números 21:9 “Y Moshéh hizo una serpiente de cobre y la montó en un asta de bandera; y sucedía que cuando alguna serpiente mordía a alguno y éste observaba atentamente a la serpiente de cobre, vivía”
Resalto en mayúsculas “OBSERVABA ATENTAMENTE” que en hebreo es “vehibit” que viene de “nabat” que significa, no simplemente mirar o ver, sino “mirar con toda atención, fijar la mirada concentradamente”. Y es la misma expresión que se usa en Zacarías 12:10
Zacarías 12:10 “Y derramaré sobre la casa de Dawid, y sobre los moradores de Yerushalem, espíritu de gracia y de oración; y OBSERVARÁN ATENTAMENTE a Mí, a quien traspasaron, y llorarán como se llora por el hijo unigénito, afligiéndose por él como quien se aflige por el primogénito”.
De ahí entendemos lo que dice la carta a los Hebreos 12:2
Hebreos 12:2 “Observen atentamente a Yeshúa, el Agente Principal y Perfeccionador de la fe; quien soportó la cruz, por el gozo puesto delante de Él, menospreciando la vergüenza que eso significaba; y ahora está sentado a la diestra del Trono de Elohím”
Por lo cual es entendible lo que el Mesías dijo de Sí mismo:
Juan 3:14-15 “Y así como Moshéh levantó la serpiente en el desierto, es necesario que sea levantado el Hijo del Hombre; para que todo el que permanezca creyendo en Él, tenga vida eterna”
Lamentablemente Yisrael no supo entender el significado de aquella serpiente de cobre por lo que tuvo que ser destruida siglos después, pues se había constituido en un objeto de culto (2 Reyes 18:4).
Y más lamentablemente es que, hasta el día de hoy, muchos siguen sin entender cuál era la enseñanza y el significado de aquello en Yeshúa Mesías, y siguen sin poner atentamente su mirada sobre el Único que les puede perdonar y dar resurrección a vida eterna de salvación.
La expresión “serpiente de cobre” en hebreo es “najash nejóshet” “נְחַשׁ נְחֹשֶׁת”. Ambas expresiones vienen de la raíz “najash” “נָחַשׁ”. De esta raíz también viene la expresión “nejishut” “נְחִישׁוּת” “determinación” o “firmeza” en llevar algo a cabo. Así, la Serpiente Ardiente, que es el Satán, está determinada a llevar a cabo su obra de muerte. Sin embargo, por el otro lado tenemos a Yeshúa como la Serpiente que está determinada a llevar vida eterna a quienes le observen atentamente.
Algunos ignoran que el antídoto contra el veneno por mordedura de serpiente, se fabrica a partir del suero de ovejas o caballos que han sido inmunizados con veneno de serpiente.
Se usa en mayor proporción a las ovejas, las cuales son sometidas a varias sesiones de mordedura de serpientes, y en el proceso ésta va desarrollando los anticuerpos necesarios, para luego sacar de la oveja el suero de su sangre que funcionará como antídoto contra la mordedura de serpientes en humanos.
Con ese proceso podemos hacer una analogía con nuestro Supremo y Único Mesías, Yeshúa. Pues Él fue sometido y llevado, según dice la Palabra, como una oveja que va a la muerte (Isaías 53:7).
Estando crucificado en el madero, recibió todas las mordeduras de serpiente (pecado) que había en nosotros. Y luego de ése doloroso proceso se elaboró, por medio de su Sangre Poderosa, el antídoto contra la mordedura de la Serpiente Antigua, que es el Satán, para que todo aquel que reciba la Sangre del Mesías (Antídoto), no muera, mas tenga vida eterna.


