Era una guerra desigual, unos pocos, pero valientes hombres temerosos del Dios Verdadero, contra el más grande y poderoso ejército que existía en aquel tiempo. El factor diferencial que marcó la victoria de los pocos fue que el Creador Eterno peleó por ellos.
Como dice la Biblia: Porque mayor es el que está con nosotros, que el que viene contra nosotros. ¡Qué palabra tan poderosa ésta! En el libro de Macabeos encontramos lo siguiente:
1 Macabeos 3:17-19 “17 Al ver el que un gran ejército avanzaba contra ellos, los hombres de Yehudáh le dijeron: ¿Cómo podremos combatir contra un ejército tan grande, si somos tan pocos? Además estamos sin fuerza porque hoy no hemos comido nada. 18 Yehudáh les respondió: No es difícil que muchos hombres sean vencidos por unos pocos. Para el Dios de los Cielos da lo mismo conceder la victoria con muchos hombres o con unos pocos; 19 sepan que en la guerra la victoria no es de los más numerosos, sino que la fuerza proviene del Dios de los Cielos”


