Si buscas en el hebreo Bíblico la palabra “obedecer” no la encontrarás, porque en la mente de Dios, no puedes decir que escuchaste si no lo hiciste, si no obedeciste. En español, puedes decir: “Te escucho, pero no te obedeceré”, son dos acciones separadas.
Aunque en el hebreo moderno sí existe una palabra para “obedecer” la cual es “letsayet” “לְצַיֵּת”, en el hebreo Bíblico no existe una palabra específica para “obedecer” por lo cual se usa “shamá” “שָׁמַע” que es “escuchar”, de la cual viene una de las expresiones más conocidas del hebreo Bíblico, la expresión “shemá” “שְׁמַע” que se encuentra en el famoso “Shemá Yisrael” “Escucha Israel” de Deuteronomio 6:4.
Shamá significa: ESCUCHAR / ENTENDER / PONER ATENCIÓN / OBEDECER, todo junto.
En la mentalidad hebrea, la audición y la acción son un solo circuito neurológico.
Si YHWH te habla y tú no actúas haciendo conforme a lo hablado, Bíblicamente NO HAS ESCUCHADO (Shamá), solo has percibido ruido, un sonido sin sentido.
LA SORDERA ESPIRITUAL:
Cuando oímos, pero decimos “estoy esperando confirmación” o “lo estoy pensando”, en realidad estamos diciendo “no hemos hecho Shamá”.
Cuando el apóstol Yaaqov dice:
Santiago 1:22 ” Pero sean practicantes de la Palabra, y no solamente oidores, que se engañan a sí mismos” es una explicación en griego del concepto hebreo de “escuchar”
Lo mismo hizo el apóstol Shaúl (Paulo) en su carta a los Romanos 2:13
Romanos 2:13 “Porque Dios [Elohím] no considerará justos a los que sólo son oidores de la Toráh, sino que Él declarará justos a los cumplidores de la Toráh”
NO DIGAS QUE ESCUCHAS Y PRESTAS ATENCIÓN A LAS ESCRITURA SI NO LA PRACTICAS, SI NO LA OBEDECES.



