La historia de patriarca Yaaqov es fascinante y hay muchas cosas qué aprender de él.
El nombre Yaaqov viene de “aqev” que significa “talón” tal como aparece en Génesis 3:15:
“Pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la suya; éste te golpeará la cabeza, y tú le herirás el talon [aqev]”.
Así que, el patriarca tenía un problema en su carácter, pues las decisiones que tomaba, aunque tenían una buena intención, parecían tomadas apresuradamente, como con los pies y no con la cabeza, esto le causó muchas angustias. Por eso, se advierte en Proverbios 4:26:
“Fíjate bien dónde pones los pies y todos tus caminos serán seguros”.
El patriarca necesitaba un cambio total de su identidad, por eso, su nombre fue cambiado de “Yaaqov” a “Yisrael” que significa, en primer lugar, “Elohím Gobernará”. Y en Génesis 32 encontramos este cambio:
“27 Y le dijo: ¿Cuál es tu nombre? Y él respondió: Yaaqov. 28 Y dijo: No se dirá más tu nombre Yaaqov, sino Yisrael, porque has luchado contra un [ángel de] Elohím y contra los hombres, y has prevalecido”.
Sin embargo, el nombre “Yisrael” guarda otro significado. Si hacemos una permutación (cambio de posición de las letras) al nombre “Yisrael” “ישראל” obtenemos “Lirosh” “ליראש” que significa “Hacia mi cabeza”.
Con el cambio de nombre ya no sería un hombre gobernado por sí mismo, sino por Elohím; y sus decisiones no serían apresuradas como si estuviera corriendo, sino decisiones con cabeza, con entendimiento y sabiduría.
Así es con cada uno de nosotros, cuando venimos a Yeshúa Mashíaj se produce un verdadero cambio, y nuestra mente es transformada, y podemos decir que tenemos la mente del Mashíaj, y que el Mashíaj ahora es nuestro “Rosh”, nuestra “Cabeza”, y nuestras decisiones no son tomadas a la ligera, sino guiadas por el Espíritu del Mashíaj.


