¿Quiénes fueron los Nefilim de los que habla la Biblia?

En solo tres ocasiones en la Biblia, una en Génesis 6:4 y dos en Números 13:33, aparece la palabra “Nefilim” la cual se ha traducido erróneamente como “gigantes”, pues esta palabra significa “Caídos” la cual viene de la raíz “nafal” “caer”.

Nefilim fue la expresión que se usó para llamar a aquellos seres que nacieron como el resultado de la unión indebida de mujeres con algunos ángeles caídos, expulsados o Vigilantes como son llamados en el libro de Enoc, a quienes también se les reconocía como parte de los hijos de Dios (Job 1:6; 2:1), los cuales abandonaron su naturaleza angelical, espiritual, para tomar forma humana y llegarse así a las mujeres y engendrarles hijos, tal como lo enseña Génesis 6:4.

Sin embargo, estos seres que nacieron de tal unión y de forma anómala, poblaron la tierra, y llegaron a convertirse en seres con gran poder, aunque con naturaleza humana. Dicen las Escrituras en Génesis 6: 4:

“Los Nefilim llegaron a estar en la tierra para aquellos días, después de que los hijos de Dios [Bené haElohim] se allegaron a las hijas de Adam [benot haAdam], y les engendraron hijos. Estos fueron los poderosos de la antigüedad, humanos de renombre.”

Algunas Biblias traducen este texto en su final como: “Estos fueron los hombres valientes que desde la antigüedad alcanzaron renombre.” Aunque el texto hebreo lo que está indicando es que a pesar de haber sido seres poderosos tenían una condición humana, en la expresión “anshé hashem” “אַנְשֵׁי הַשֵּׁם” “humanos de renombre o de condición humana.

Estos seres abominables a los ojos de Dios, pues no eran naturales sino de la unión antinatural de mujeres con ángeles que habían tomado forma humana, fueron destruidos en medio del diluvio y ninguno de ellos sobrevivió. Según el libro de Enoc, los espíritus malignos o demonios son los espíritus que habitaban en estos seres que al morir quedaron errantes en esta tierra.

“En cuanto a ustedes [Vigilantes], fueron primero espirituales, viviendo una vida eterna, inmortal por todas las generaciones del mundo; por ello no se les han atribuido mujeres, pues la morada de los espíritus del cielo es el cielo. Y ahora, los nefilim que han nacido de los espíritus y de la carne, serán llamados en la tierra, espíritus malignos, y sobre la tierra estará su morada. Los espíritus malos procederán de sus cuerpos, porque han nacido de humanos y de los santos Vigilantes, es su comienzo y origen primordial. Estarán los espíritus malos sobre la tierra y serán llamados espíritus malos. Los espíritus del cielo tienen su morada en el cielo y los espíritus de la tierra que fueron engendrados en la tierra tienen su morada en la tierra. Y los espíritus de los nefilim, que afligen, oprimen, invaden, combaten y destruyen sobre la tierra y causan penalidades, ellos aunque no comen tienen hambre y sed y causan daños. Estos espíritus se levantarán contra los hijos de los hombres y contra las mujeres porque de ellos proceden.” (Enoc 15: 6-12).

De ahí entendemos lo dicho por el Señor y Mesías Yeshúa respecto a los demonios o espíritus inmundos:

Cuando el espíritu inmundo sale del hombre, anda por lugares secos, buscando reposo; y no hallándolo, dice: volveré a mi morada de donde salí.” (Lucas 11:24)

También entendemos lo dicho por el apóstol Judas en cuanto que el pecado de estos ángeles fue la inmoralidad sexual. Veamos:

“Y a los ángeles que no se conservaron como al principio, sino que dejaron su propia morada, los ha guardado bajo oscuridad, en prisiones eternas, para el juicio del gran día; de la misma manera que a Sodoma, Gomorra y las ciudades vecinas, las cuales habiendo fornicado de igual forma que aquéllos [ángeles] que se fueron detrás de la carne dándole un uso sexual diferente, por lo cual fueron puestos por ejemplo, sufriendo el castigo del fuego eterno.” (Judas 1:6-7).

Y les dejo el texto en griego para que puedan corroborar la traducción que les hago y que no hay alteración del texto:

Judas 1:6: Αγγελους (A ángeles) τε (y) τους (los) μη (no) τηρησαντας (habiéndose conservado) την (a la) εαυτων (de ellos mismos) αρχην (principio) αλλα (sino) απολιποντας (habiendo dejado atrás) το (a la) ιδιον (propia) οικητηριον (habitación) εις (hacia dentro) κρισιν (a juicio) μεγαλης (grande) ημερας (de día) δεσμοις (cadenas) αιδιοις (por siempre) υπο (bajo) ζοφον τετηρηκεν (densa oscuridad).

Jud 1:7: ως (Tal como) σοδομα (Sodoma) και (y) γομορρα (Gomorra) και (y) αι (las) περι (alrededor de) αυτας (ellas) πολεις (ciudades) τον (a la) ομοιον (semejante) τουτοις (de éstos [referencia de ángeles]) τροπον (manera) εκπορνευσασαι (habiendo cometido inmoralidad sexual) και (y) απελθουσαι (habiendo venido desde) οπισω (detrás de la) σαρκος (carne) ετερ ([para darle uso sexual] diferente) ας προκεινται (han sido puestos a la vista) δειγμα (como ejemplo) πυρος (de fuego) αιωνιου (eterno) δικην (a juicio contrario) υπεχουσαι (poniéndolos bajo).

Ahora, bien algunos desestiman el libro de Enoc porque no aparece dentro de los libros bíblicos. Pero, qué extraño que un libro como el de Enoc que en la actualidad no hace parte del canon bíblico haya sido citado por dos de los apóstoles, Pedro y Judas. Si ese libro no tiene ningún valor, entonces las palabras de estos dos apóstoles carecerían de valor también, no tendrían sentido. Si los apóstoles citaron en sus escritos el libro de Enoc es porque tenía autoridad y valor espiritual, otra cosa muy diferente es que las personas que siglos después escogieron a su criterio qué libros debían ser parte del canon bíblico o no, lo hayan dejado por fuera, pero incluso, ésto no le resta importancia al libro de Enoc.

Hay algunos que afirman que en realidad los Nefilim fueron el resultado de la unión de los hijos de Dios (descendientes de Set) y las hijas de los hombres (descendientes de Caín), pero este argumento presenta graves problemas, porque no hay evidencia bíblica que a los descendientes de Set se les llamaba “hijos de Dios” y los descendientes de Caín (hijos de los hombres), solo es una especulación, pues tanto como Set y Caín eran humanos y sus descendientes serían humanos, de hecho la expresión que se usa en Génesis 6:4 es “hijas de Adam”, marcando diferencia entre los descendientes de Adam y los ángeles. Si lo anterior fuera como se especula entonces diríamos que cuando a los profetas se les decía “hijos de hombre – Bené haAdam” éstos serían descendientes de Caín, y nadie obviamente aceptaría esto. La otra cuestión es ¿Por qué la unión sexual entre seres humanos, es decir entre descendientes de Set y Caín provocaría una raza conocida como Nefilim? ¿Cuál sería el argumento para sustentar esta teoría? Nunca se ha visto que entre la unión de creyentes e impíos nazca una raza diferente llamada Nefilim.

También hay otra situación y es que algunos se confunden por lo expresado por el Señor Yeshúa en Mateo 22:24-30, cuando a Él le hacen una pregunta respecto a quién sería en la resurrección el esposo de una mujer que enviudó siete veces. La respuesta del Señor es sencilla, en la resurrección no se podrán casar pues todos serán tal como los ángeles en el cielo. Es decir, la práctica del matrimonio y todo lo que ello conlleva como las relaciones sexuales son exclusivas de este mundo; en el mundo espiritual, el cielo, esta práctica no es viable, por eso en el cielo no se da, pero en la tierra es algo común. En el cielo solo se puede estar en estado espiritual, en la tierra en estado carnal, por eso el apóstol Pablo hace diferencia entre las dos clases de cuerpos.

“Así también es la resurrección de los muertos: Se siembra en corrupción, se resucitará en incorrupción; se siembra en humillación, se resucitará en gloria; se siembra en debilidad, se resucitará con poder; se siembra cuerpo animal, se resucitará cuerpo espiritual. Porque hay cuerpo animal y también espiritual.” (1Corintios 15:42-44).

En consecuencia tenemos que cuando los ángeles entraban a este mundo por mandato del Eterno Dios, debían tomar forma humana, tal como lo relatan las Escrituras en el caso de aquellos ángeles que fueron invitados por Abraham a comer y beber con él. Y para comer necesitaban una boca, para masticar unos dientes, para deglutir una garganta y un estómago, un sistema digestivo. Aun en Hebreos 13:2 nos dicen que muchos han podido hospedar ángeles sin haberse dado cuenta, ya que éstos cuando entran a este mundo lo hacen en forma humana, y fue en esa forma humana que tomaron mujeres para sí, no en su forma espiritual, corrompiendo así su naturaleza con al que fueron creados desde el principio para irse detrás de la carne por medio vicios sexuales antinaturales para ellos vimos que lo enseña el apóstol Judas.

Por tanto, tenemos que estos “Nefilim” fueron destruidos en el diluvio junto a toda carne, excepto Noé y todos lo que entraron con él al arca. Sin embargo, en Números 13:33 se vuelve a mencionar a los “Nefilim”. ¿Cómo es posible esto? Esta vez su mención se hace no porque existieran nuevamente los “Nefilim”, pues el Señor mismo condenó a prisiones a todos los ángeles que corrompieron su naturaleza espiritual cuando tomaron para sí mismos mujeres. Sencillamente sucedió porque diez de los doce espías que Moisés había enviado a reconocer la tierra de Canaán, intentaban atemorizar al pueblo de Israel por lo que inventaron un informe en el que decían haber visto Nefilim, esto rememoraría en el pueblo las historias horrorosas que habían escuchado sobre estos seres y cómo oprimieron a los humanos en tiempos prediluvianos, por eso estos diez decían que ellos eran a su propia forma de ver como unas langostas o insectos al lado de ellos, pero Caleb y Josué los otros dos espías dijeron lo contrario, que los habitantes de Canaán eran como simples migajas de pan, y que ellos, los israelitas, podrían comerlos fácilmente. Entendemos entonces que no existían en realidad Nefilim para el tiempo de Moisés, sino que fue un invento de los diez espías para desanimar al pueblo.

Cabe aclarar también, que todos los demás textos donde aparece la palabra “gigantes”, la expresión hebrea no es “Nefilim” sino “Refaím” que era una raza de hombres corpulentos de gran estatura y de gruesa contextura. La expresión plural “Refaím” viene de la raíz “rafá” que significa, sano, con salud, vigor”, de ahí que esta expresión deba traducirse más bien como “Vigorosos, Sanos o Saludables, Fuertes”, de los “Refaím o Refaítas” era el famoso “Goliat”, el cual tenía una contextura prominente y tenían una característica que los distinguía, seis dedos en manos y pies. Pero no era de los Nefilim.

YHWH me dijo entonces: No hostiguen a los de Moab, ni entren en guerra con ellos, porque no te daré nada de su tierra por posesión, pues he dado Ar a los hijos de Lot por posesión suya. Allí habitaron antes los Emitas [Eimim – Temibles], pueblo grande y numeroso, alto como los Anaceos [Anakim]; ellos al igual que los Anaceos [Anakim], eran considerados Refaítas [Refaím – Vigorosos], aunque los Moabitas [Moavím] los llamaban Emitas [Eimim – Temibles].” (Deuteronomio 2:9-11).

También aparece en las Sagradas Escrituras en singular la palabra “gigante” pero ésta viene del hebreo “Guibbor” “גִּבּוֹר” que debe traducirse como “Poderoso o Fuerte”.

“YHWH saldrá cual Poderoso, como varón de guerra se levantará en celo, proclamará y gritará fuertemente sobre sus enemigos.” (Isaías 42:13).

Entendemos así entonces el asunto sobre los “gigantes”.

Por Carlos Rabat

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