Parashá Vayerá – Porción: Y apareció

Las Sagradas Escrituras nos relatan un episodio impresionante vivido por Abraham.

“Y apareció a él, YHWH, en la llanura de Mamré mientras él se sentaba a la entrada de la tienda al calor del día” (Génesis 18:1).

Esta porción se llama “vayerá” “וַיֵּרָא” “y apareció”. La raíz de “vayerá” es “raáh” “רָאָה” que significa “ver”, es decir que el texto implica que al aparecérsele YHWH, Abraham lo vio. Pero ¿cómo puede ser esto posible si a Dios nadie le ha vista jamás y se lo afirmó el Mesías Yeshúa?

A Dios nadie lo ha visto nunca; el Unigénito de Dios, que está en el regazo del Padre, Él lo explicó correctamente.” (Juan 1:18).

Hemos traducido “explicó correctamente” porque la palabra original que aparece es: “exeguésato” “ἐξηγήσατο” de “exeguesei” “εξηγήσει”, es decir, “exégesis” que significa, “interpretar o explicar correctamente”.

Por tanto, entendemos que solo, a través del Hijo podemos conocer quién es el Padre de una forma correcta y sin error, pero primero debemos saber quién es Yeshúa.

Entonces, si a Dios nadie le ha visto ¿cómo entender lo de la aparición de YHWH a Abraham? La respuesta está en los versículos siguientes:

“Y alzando sus ojos, miró, y he aquí tres varones parados frente a él. En cuanto los vio, corrió a su encuentro desde la entrada de su tienda y se postró a tierra, y exclamó: Señores míos, si he hallado gracia ante tus ojos, te ruego que no pases de largo junto a tu siervo” (Génesis 18:2-3).

Abraham vio a tres varones, que en realidad eran ángeles o mensajeros del Eterno Dios, solo que cuando a los ángeles se les envía a este mundo para poderse mostrar o revelar lo hacen con apariencia humana. Por eso, entendemos lo dicho en Hebreos 13:2:

“No se olviden de practicar la hospitalidad, porque por ella, algunos sin saberlo, hospedaron ángeles”.

Por eso, los habitantes de Sodoma no podían advertir que los forasteros a quienes ellos querían violentar eran ángeles, pues estaban en forma humana.

Cuando Abraham ve venir a los tres varones les saluda en plural “Señores míos”, pero luego se dirige en singular hablando al mayor de ellos, “si he hallado gracia ante tus ojos, te ruego…”.

Por tanto, ese ángel al que le habla Abraham es el ángel de YHWH, al que en algunas ocasiones se le llama solo YHWH, y esto, para la mente que no está acostumbrada o que no entiende puede ser causa de confusión.

¿Quién es el ángel de YHWH?

Lo primero que debemos entender es que no es Yeshúa Mesías, puesto que el Mesías no es un ángel. Si decimos que Yeshúa Mesías es el ángel de YHWH, entonces los Testigos de Jehová tienen razón al decir que él es un ser creado porque es un ángel. No, Yeshúa no es un ángel, Él es el Mesías Eterno, increado.

En la Biblia tenemos esta afirmación de parte del Eterno Dios a Israel:

“He aquí, Yo envío mi ángel delante de ti para que te guarde en el camino y te introduzca en el lugar que te he preparado. Guárdate en su presencia y obedece su voz. No te rebeles en su contra, pues no cargará con tu trasgresión, porque él tiene mi Nombre. Pero, si en verdad oyes la voz y haces todo lo que Yo te diga, seré enemigo de tus enemigos y afligiré a los que te aflijan” (Éxodo 23:20-22).

En este texto hemos usado la palabra “cargará” con la idea de “llevar”, en vez de “perdonará” como aparece en algunas versiones, pues la palabra hebrea que aparece en el texto es: “yisá” “יִשָּׂא” de la raíz “nasá” “נָשָׂא”, raíz primaria de “elevar, cargar, acarrear, aceptar, admitir, ayudar, favorecer, alzar”. La misma que se usa en (Salmo 4:6).

La palabra hebrea que comúnmente se usa para “perdonar” es “salaj” “סָלַח”, tal como lo vemos en el siguiente texto:

“Perdona [salaj], te ruego, la iniquidad de este pueblo según la grandeza de tu misericordia, conforme has cargado [nasá] con este pueblo desde Egipto hasta aquí.” (Números 14:19).

Como vemos, de acuerdo con el relato de Éxodo, este pasaje dice que hay un ángel que tiene el nombre de YHWH. A ese ángel que lleva el Nombre de YHWH comúnmente es al que se le conoce como Ángel de YHWH. Pero, este ángel de YHWH no podría ser Yeshúa, porque se afirma en el texto que él no cargaría con el pecado, a diferencia de Yeshúa que cargó con el pecado (Isaías 53).

Además, las Escrituras enseñan que quien sacó de Egipto a Israel fue un ángel enviado por Dios, y no el Mesías.

“Pero clamamos a YHWH, el cual nos oyó, y envió un ángel, y nos sacó de Egipto; y aquí estamos en Kádesh, ciudad cercana a tus fronteras.” (Números 20:16).

Ahora bien, aseguramos que este ángel, es el ángel de YHWH porque así lo enseña la Biblia.

“El ángel de YHWH fue de Guilgal a Bokim y les dijo: -Yo fui quien los sacó de Egipto, y los he traído a esta tierra que prometí a sus padres cuando les dije: -Nunca romperé mi pacto con ustedes, con tal que no entren en pacto con los habitantes de esa tierra, cuyos altares deben destruir-. Pero ustedes no me obedecieron, y miren lo que han hecho. Por eso, ahora les digo: -No voy a echar a esos pueblos de delante de ustedes, y ellos y sus dioses serán para ustedes una trampa-. Cuando el ángel de YHWH acabó de hablar, todos los israelitas rompieron en llanto y gritos. Por eso, llamaron Bokim [lamentos] a aquel lugar, y allí ofrecieron sacrificios a YHWH”. (Jueces 2:1-5).

En el texto anterior vemos que fue el ángel de YHWH quien sacó a Israel de Egipto y lo metió a la tierra de Canaán, pero además este ángel afirmó que fue él quien les prometió esa tierra desde sus padres y habla del pacto que hizo con ellos. ¿No fue acaso el Eterno Dios, Creador de los cielos y la tierra quien hizo estas promesas y el pacto con Israel? (Génesis 15:13-21; 17:1-8). Sí, fue el Eterno Dios, pero este ángel era el mensajero representante de YHWH en la antigüedad antes de que el Mesías fuera revelado a la humanidad, por eso ese ángel hablaba como agente representante del Dios Todopoderoso y lo hacía en primera persona porque ese ángel no hablaba por su propia cuenta, sino que hablaba lo que se le ordenaba que dijera.

También este ángel fue el que se le apareció a Moisés en medio de la zarza:

“Moisés cuidaba las ovejas de su suegro Jetro, que era sacerdote de Madián. Un día, llevándolas a través del desierto, llegó hasta el monte de Dios, que se llama Horeb. Allí el ángel de YHWH se le apareció en una llama de fuego, en medio de una zarza. Moisés miró atentamente y se dio cuenta que la zarza ardía en el fuego, pero no se consumía. Entonces pensó: -¡Qué cosa tan extraña! Voy a ver ¿por qué no se consume la zarza?- Cuando YHWH vio que Moisés se acercaba a mirar, lo llamó desde la zarza: -¡Moisés! ¡Moisés! –Aquí estoy –contestó Moisés. Entonces le dijo: –No te acerques. Y descálzate, porque el lugar donde estás es sagrado. Y añadió: –Yo soy Dios de tu padre, Dios de Abraham, Dios de Isaac y Dios de Jacob. Moisés cubrió su cara, pues tuvo miedo de mirar un dios. Pero, YHWH siguió diciendo: –Claramente he visto cómo sufre mi pueblo que está en Egipto. Los he oído quejarse por culpa de sus capataces, y sé muy bien lo que sufren. Por eso, he bajado para salvarlos del poder de los egipcios; voy a sacarlos de ese país y voy a llevarlos a una tierra grande y buena, donde la leche y la miel fluyen como el agua.” (Éxodo 3:1-8).

De la misma manera fue el mismo ángel que habló con él en Sinaí.

“Al tercer día, siendo de mañana, aconteció que hubo truenos y relámpagos y una nube muy espesa sobre el monte y un fuerte sonido de shofar; y todo el pueblo que estaba en el campamento se estremeció. Y Moisés sacó al pueblo del campamento al encuentro con Dios, y se ubicaron en la parte baja del monte. Todo el monte Sinaí humeaba, porque YHWH había descendido sobre él en fuego, y su humo subía como el humo de un horno, y todo el monte se estremecía en gran manera, y el sonido del shofar se hacía cada vez más fuerte, y Moisés hablaba, y Dios le respondía como el trueno. YHWH descendió sobre el monte Sinaí, sobre la cumbre del monte. Y llamó YHWH a Moisés a la cumbre del monte, y Moisés subió. Luego dijo YHWH a Moisés: -Baja, advierte al pueblo, no sea que irrumpan hacia YHWH para observar y caigan muchos de ellos. Y santifíquense también los sacerdotes que se acercan a YHWH, para que YHWH no haga estrago entre ellos-. Y Moisés dijo a YHWH: -El pueblo no podrá subir al monte Sinaí porque Tú nos has advertido diciendo: Delimiten el monte y santifíquenlo-. Y YHWH le dijo: Anda, baja. Luego subirás tú y Aarón contigo, pero que los sacerdotes y el pueblo no irrumpan para subir ante YHWH, no sea que Él haga estragos en medio de ellos.” (Éxodo 19:16-24).

Sin embargo, Esteban afirma que este ángel de YHWH, fue un ángel y no Yeshúa como muchos creen, porque si hubiera sido Yeshúa, él, en su relato lo hubiera declarado.

“Cuarenta años después, en el desierto, cerca del monte Sinaí, un ángel se le apareció entre las llamas de una zarza ardiendo. Moisés, asombrado ante aquella visión, se acercó para ver mejor; entonces oyó la voz del Señor, que decía: -Yo soy el Dios de tu padre, el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob-. Moisés, temblando de miedo, no se atrevía a mirar. Entonces el Señor le dijo: -Descálzate, porque el lugar donde estás es sagrado. He visto claramente cómo sufre mi pueblo en Egipto. Les he oído quejarse y he bajado para librarlos. Ahora ven, que te voy a enviar a Egipto-. Aunque ellos habían despreciado a Moisés y le habían dicho: -¿Quién te ha puesto por soberano y juez?- A éste, el Dios soberano y redentor, envió de la mano del ángel que se le apareció en la zarza y éste, los sacó a ellos, habiendo hecho milagros y señales en Egipto, el Mar Rojo y en el desierto por cuarenta años. Este es el Moisés que dijo a los israelitas: -Dios hará que salga de entre sus hermanos un profeta como yo-. Éste, es el que estuvo con la Iglesia en el desierto, y con el ángel que le hablaba en el monte Sinaí, y con nuestros padres. Y recibió palabras de vida para dárnoslas a nosotros.” (Hechos 7:30-38).

Más bien, Esteban, aclara con sus últimas declaraciones lo que viene diciendo, haciendo total distinción entre Yeshúa el “Justo” y el ángel o ángeles.

“¿A cuál de los profetas no persiguieron sus padres? Y mataron a los que anunciaron de antemano la venida del Justo, a quien ustedes ahora han entregado y asesinado. Ustedes, que recibieron la Ley por medio de ángeles, y no la guardaron.” (Hechos 7:52-53).

A este ángel también se le conocía como “Palabra de YHWH” “Devar-YHWH” “דְבַר־יהוה”. Este título lo encontramos por primera vez en Génesis 15:1:

“Después de estas cosas, fue Devar-YHWH a Abram en visión, diciendo: No temas Abram, Yo mismo soy tu escudo y grande galardón”.

Pero ¿cómo se explica entonces, lo del ángel de YHWH, pues pareciera que fuera un ángel y al mismo tiempo Dios? Esto tiene una explicación sencilla que a su vez se hace difícil, por cuanto tenemos un gran desconocimiento del pensamiento hebreo.

Tradicionalmente los hebreos habían creído que “el ángel de YHWH” es el mismo arcángel “Sariel” uno de los siete espíritus que está delante Dios y que es enviado a la tierra, cuyo nombre significa “Príncipe de Dios, en sentido de ser el Mandato o Comando de Dios, la Voz que manda o da instrucciones”, es decir era el ángel por el cual Dios hablaba y ordenaba, por lo que se le consideraba, la Voz de Dios. De ahí entendemos el siguiente pasaje:

“Y oyeron que la voz de YHWH Dios caminaba por el huerto a la brisa del día, y se escondieron el hombre y su mujer de la presencia de YHWH Dios entre los árboles del huerto.” (Génesis 3:8).

A su vez en el judaísmo este ángel fue identificado como “Metatrón”, esto es así, debido a que el término hebreo “Metatrón” es numéricamente equivalente a “Shadday” de acuerdo con la guematría hebrea, por lo que se dice que tiene el nombre de Dios, ya que Shadday fue el título con el que el Eterno Dios se dio a conocer inicialmente a Abraham (Génesis 17:1). Sin embargo, las Escrituras Sagradas no hablan al respecto. En la versión talmúdica karaíta, “Metatrón” es llamado “YHWH menor” y El Zohar, libro judío de comentarios, lo identifica como “el ángel que guio al pueblo de Israel en el desierto, luego del éxodo desde Egipto”. Por tanto, se le conocía como el ángel “de” YHWH o el ángel YHWH, pues era el encargado de ser el agente de representación de YHWH y por medio del cual el Eterno hablaba, sin olvidar que también lo hacía a través de sus otros espíritus o ángeles superiores a los que llamamos arcángeles.

Debemos aclarar que hay pensamientos que afirman que existen dos YHWH y que aún las Escrituras Sagradas dan testimonio de ello, pero esto no es así. La confusión se da por pasajes como estos:

“Entonces YHWH hizo llover desde los cielos sobre Sodoma y Gomorra azufre y fuego de parte de YHWH.” (Génesis 19:24).

“Dijo YHWH a Moisés: Sube ante YHWH tú y Aarón”. (Éxodo 24:1).

“Y YHWH le dijo… los salvaré por YHWH su Dios.” (Oseas 1:4, 7).

“Después me mostró al sumo sacerdote Josué, puesto delante del ángel de YHWH, y Satanás estaba a su mano derecha para acusarlo. Pero YHWH dijo a Satanás: ¡YHWH te reprenda, Satanás! YHWH, que ha escogido a Jerusalén, te reprenda…” (Zacarías 3:1-2).

Con la fuerza de YHWH avanzarán en su Nombre, dice YHWH.” (Zacarías 10:12).

Pero, debemos entender que la expresión que traducimos como “dice YHWH” que en hebreo es “neúm YHWH” “נְאֻם יהוה” es una expresión propia para cuando se habla como oráculo de YHWH, aunque YHWH es quien habla es un dicho por medio de oráculo.

Ahora bien, hay que comprender que en estos textos se da el uso de un hebraísmo muy común, que por lo general se entiende como (de sí mismo o ante sí mismo), y son muchos los ejemplos de este hebraísmo en las Escrituras. Por tanto, es común ver que, en el texto, YHWH hable de YHWH en tercera persona, dando la impresión de que son dos. Veamos otros ejemplos similares para que entendamos:

“Luego me levantó el Espíritu y me volvió a llevar en visión del Espíritu de Dios.” (Ezequiel 11:24).

Cabe preguntar: ¿De cuántos Espíritus de Dios está hablando el profeta?

“Entonces Salomón reunió ante el rey Salomón en Jerusalem a los ancianos de Israel.” (1Reyes 8:1).

Aunque la mayoría de versiones no lo traduce así, sino que lo traducen como el caso de la (BTX):

“Después Salomón hizo reunir en Jerusalem a los ancianos de Israel”.

Y es razonable que sea traducido así, haciendo uso de un solo Salomón, pues la intención de las Escrituras Sagradas no es mostrar que había dos Salomón, pues se entiende que es un hebraísmo natural del idioma.

“Salomón también reedificó las ciudades que Huram le había dado a Salomón” (2 Crónicas 8:2).

Nuevamente en las versiones populares al español se elimina el uso del segundo Salomón, porque no se trata de dos Salomón, pues solo hay en realidad un solo Salomón. Aunque en este caso la (BTX) lo traduce:

“… fue que Salomón reedificó las ciudades que Huram había entregado a Salomón…”.

“Cuando Roboam vino a Jerusalem, hizo congregar de la casa de Judá y de Benjamín a ciento ochenta mil guerreros escogidos, para luchar contra Israel y restituir el reino a Roboam” (2Crónicas 11:1).

Por tanto, así como la mayoría de versiones traducen “Entonces el rey Salomón reunió ante sí en Jerusalem a los ancianos de Israel.”, es lógico que Génesis 19:24 quede: “Entonces YHWH hizo llover de sí mismo, desde los cielos sobre Sodoma y Gomorra azufre y fuego”.

Ley de Agencia o Representación.

Estas apariciones del ángel de YHWH revelan que algunas veces se hace referencia a él como el ángel, un ángel, YHWH o elohim. La ley hebrea de agencia explica por qué eso es así. Según el entendimiento hebreo de lo que es la “agencia”, el “agente”, era considerado como la persona misma.

Esto se expresa muy bien en The Encyclopedia of the Jewish Religion: Agente, Emisario o Enviado. El punto principal de la ley judía de agencia está expresado en el dictum: “El agente de una persona es considerado como la persona misma” (Nedarim 72b; Kiddushim 41b). Por tanto, cualquier acto cometido por un agente debidamente nombrado es considerado como cometido por el principal, quien por consiguiente lleva plena responsabilidad por el mismo, con la consecuente ausencia total de responsabilidad por parte del agente.

Por tanto, la ley de agencia trata con el estatus de una persona (conocida como el agente o enviado) actuando por dirección de otra (el principal), por ende, legalmente, comprometiendo al principal en su conexión con una tercera persona. El individuo que representa al principal es su agente, conocido “shaliaj” “חילש” “enviado”, que viene de la raíz “shalaj” “שָׁלַח”, “enviar lejos, por, en representación de, o fuera”.

“YHWH, Dios de los cielos, que me tomó de la casa de mi padre y de la tierra de mi parentela, y me habló, diciendo en juramento: -A tu descendencia daré esta tierra-. Él mismo enviará [shalaj] su Ángel delante de ti y de allá tomarás mujer para mi hijo” (Génesis 24:7).

“Ahora pues, no estén tristes, ni se enojen con ustedes mismos por haberme vendido acá como esclavo, pues para preservar la vida me envió [shalaj] Dios delante de ustedes” (Génesis 45:5).

“Y Elías dijo a Eliseo: Quédate ahora aquí, porque YHWH me ha enviado [shalaj] hasta Bet-El” (2Reyes 2:2-a).

La palabra “shaliaj” “enviado”, equivale en griego a “apóstolos” “ἀπόστολος”, delegado; específicamente embajador; oficialmente comisionado con poderes milagrosos, enviado, mensajero”.

La relación del “principal – el que envía” con su “agente – el enviado” es conocida como “agencia” o “misión”, del hebreo “shelijut”. El principio general se enuncia de esta manera: “El agente de un hombre es como él mismo”. Por eso, en el judaísmo la consumación total de la Agencia será cuando aparezca el Mesías, pues es quien tiene la titularidad y el derecho propio de ser el Agente de Dios y cuando esto suceda, por ser el Agente por excelencia, será quien dé a conocer a Dios.

He aquí que vienen días, dice YHWH, en los cuales haré nuevo pacto con la casa de Israel y con la casa de Judá. No como el pacto que hice con sus padres el día que tomé su mano para sacarlos de la tierra de Egipto, pues ellos invalidaron mi Pacto, cuando fui Yo un Baal para ellos, dice YHWH. Pero éste es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice YHWH: -Daré mi Ley en su mente y la escribiré en su corazón, seré Yo a ellos por Dios, y ellos me serán por pueblo. Y no será necesario que cada cual enseñe a su prójimo y cada cual a su hermano, diciéndole, ¡Conoce a YHWH!, porque todos me conocerán, desde el más pequeño de ellos hasta el más grande-. Dice YHWH: -Y perdonaré su maldad, y no me acordaré más de sus pecados.” (Jeremías 31:31-34).

R. Johnson en su monografía titulada “El Uno y Los Muchos en la Concepción Israelita de Dios” dice: “En el pensar hebreo la personalidad de un patriarca se extendía a través de su familia, a sus esposas, sus hijos y las esposas, sus hijas, sirvientes en la casa e inclusive en algún sentido, la propiedad. La “una” personalidad estaba representada por “muchos” que estaban con él. En un sentido especializado cuando el patriarca como el señor de su casa señalaba a su sirviente como su malaj (su mensajero o su ángel) el hombre era dotado con la autoridad y recursos de su señor para representarlo completamente y en todo momento, y llevar a cabo negocios en su nombre. En el pensar semítico este mensajero era concebido como personalmente ser y en toda la palabra – la presencia de quien lo enviaba”.

Ahora sí, podemos entender cómo YHWH se le apareció a Abraham.

Por Carlos Rabat

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