¿Era Yitsjaq un niño o un hombre adulto?

¿Era Yitsjaq (Isaac) un niño o un hombre adulto cuando fue a ser sacrificado por su padre Avraham?

La imagen común que vemos es que Yitsjaq era un niño indefenso cuando su padre Avraham lo iba a sacrificar, sin embargo, cuando vemos los datos que la misma Biblia nos da, podemos observar claramente que tenía 37 años.

Así que, no se trataba de un niño indefenso que no podía soltarse por la fuerza de las manos de su padre, sino de un hombre en su tiempo de vida de mayor fuerza vigor, ante un anciano de avanzada edad con sus fuerzas físicas disminuidas. Por tanto, no solo el profeta Avraham fue obediente al Eterno Elohím, sino también Yitsjaq quien aceptó voluntariamente que su vida fuera sacrificada sin oponer resistencia, y eso es algo sobre lo que deberíamos enfocarnos también.

Si bien Avraham tuvo fe para creer que Elohím le resucitaría a su hijo, también Yitsjaq debió haber tenido esa misma fe para creer que iba a ser resucitado.

Avraham y Yitsjaq representan o simbolizan, en ese punto, la Unidad Perfecta Divina que hay entre el Padre y el Hijo. El Padre que por amor entrega a su Hijo por nosotros, y el Hijo que se entrega a Sí mismo sin oposición, todo para darnos Salvación.

La verdad, es muy sencillo saber que Yitsjaq tenía 37 años, pues Saráh tenía 90 años cuando lo tuvo, y murió a los 127 años; y también sabemos que ella murió durante el tiempo en el que Avraham hizo su travesía para sacrificar a Yitsjaq, de hecho, él tuvo que regresar debido a la muerte de su esposa.

Y vivió Saráh ciento veintisiete años. Tantos fueron los años de la vida de Saráh. Y murió Saráh en Qiryat-Arbá, que es Jevrón, en tierra de Kenaan, y regresó Avraham para hacer duelo por Saráh y llorar por ella.

Génesis 23:1-2